Contempo: Ubuntu: Viviendo la transición

Ubuntu: Viviendo la transición

Una gran transición, o un gran cambio, esa debe ser una de las pruebas que todo OS debe vivir, ya sea internamente o exteriormente, aunque sea una vez, solamente para decir "lo logramos, podemos seguir".

Saltos de interfaz


Windows y OS X han vivido esto; cuando se dio el salto de Windows 3.1 hacia la nueva interfaz de Windows 95, fueron años hasta que Windows 98 pudiera consolidar ese escritorio. O cuando Mac OS 9 dio el salto a Mac OS X y su nueva interfaz, fueron años para tener un OS consolidado. Eso es lo que consolida a un OS, sobrevivir una transición o gran cambio que toma tiempo. No se logra de un día a otro, se dedica tiempo. Un buen ejemplo fue cuando OS X dio el salto a los 64 bits con Leopard, pero no estaba totalmente afinado, hasta que se lanzó Snow Leopard para afinar todo dos años después.

Desde el lanzamiento de Ubuntu, el año 2004, se ha mantenido una cadencia en la entrega de versiones, con pequeñas mejoras para el usuario pero sin grandes cambios visuales tras versiones, ya que Ubuntu todavía es un cachorro. Siguiendo la ruta de desarrollo de lo que otros OS habían estado haciendo, pero faltando a una experiencia propia, la experiencia propia que identifique a Ubuntu como Ubuntu. Ubuntu es pequeño, nació hace muy poco, pero está creciendo como OS y madurando. A partir de este año, Ubuntu se encuentra viviendo una gran transición para madurar hacia una experiencia de usuario propia, y que Canonical quiere dar por completa el año 2012. Y con esto seguir mejorando.

Era necesario un cambio


Ubuntu desde su primera versión utilizó la interfaz de usuario predeterminada del escritorio GNOME, pero en ese entonces la gran mayoría le seguía la cola a los escritorios de GNOME o KDE. Y como era típico, los OS se planteaban con la postura de "si ellos no lo cambian nativamente, nosotros no lo cambiaremos", dejando todo el trabajo a GNOME y KDE, y conservar la interacción predeterminada.

No es el hecho de "usar" otro OS, es el de entregar una experiencia de usuario completamente diferente con cada OS, una experiencia de usuario que identifique a ese OS.

Anteriormente un usuario usaba Ubuntu o Fedora (ambos con GNOME) y la interacción de usuario era la misma, por ende el usuario no lograba asumir diferencias notorias en la interacción. Cuando un usuario usaba un OS con KDE, le resultaba una experiencia más compleja, con múltiples opciones y una entrega más "cargada" visualmente. Los OS con Linux no querían hacer más cambios en la interacción de GNOME o KDE (y otros menos conocidos), ya que estaban enfocados a un sector de usuarios predeterminado y cumplían con el objetivo.

Pero el problema viene con los años, los escritorios evolucionan, cambian, y todavía se seguían utilizando ambientes diseñados en los años 90', con exigencias, diseños, y interacción de ejecución de esos años. Hacía falta un cambio para una nueva década, y nuevas costumbres con nuevos usuarios.

El inicio de la transición


Desde las primeras versiones de "Ubuntu Netbook" (ahora descontinuada), se comenzó con el diseño de una nueva forma de interacción con el OS; iconos grandes, paneles a pantalla completa, y la eliminación de todo lo que resulte complejo o que le resulte difícil de entender al usuario. En ese entonces, eran solo las primeras pruebas con el futuro de Ubuntu.

La primeras versiones de lo que sería el presente de Ubuntu ya se estaba implementando, en ese entonces las primeras versiones de GNOME Shell (la actual interfaz de GNOME 3) también hacía sus apariciones de prueba.

Cuando se decidió utilizar GNOME Shell como la interfaz por defecto en GNOME 3, inmediatamente hubo diferencias de diseño e interacción, pero con un futuro totalmente diferente del ese entonces. GNOME 3 demoró un par de años en salir, los planes y atrasos reinaban para lanzar el nuevo escritorio debido a diferencias en como tenía que ser la interacción con el usuario. Debido a esto, se produjeron roces entre desarrolladores de GNOME y Canonical (Ubuntu). Y Canonical optó por lo sano; implementar su propia interfaz, para desarrollarla según sus exigencias y tener un mejor control sobre los cambios en ella, y esa interfaz es Unity.

Unity, el comienzo de la nueva UI


Los comienzos de la interfaz de usuario Unity fueron en Ubuntu Netbook 10.10, aunque claramente se desarrolló gracias a las ideas de sus antecesores en la versión netbook. El objetivo de Unity fue dar un mayor enfoque en el contenido de la pantalla, de las aplicaciones, ahorrar espacio vertical y redundancia de elementos como menús.

Unity en 10.10 nació utilizando un gestor de ventanas que provocaba lentitud gráfica, así que en 11.04 se decidió utilizar uno con más experiencia en el campo, Compiz, logrando un incremento de velocidad gráfico muy notorio, y además de una gran lista de prestaciones visuales que brindaba Compiz. Con ello se introdujeron menús globales para aprovechar el espacio vertical, y más aún, incorporar el titulo y botones a la barra superior, dando una sensación de semi-pantalla completa en las aplicaciones. Las aplicaciones se situaron en paneles, para así aprovechar el tamaño de iconos y eliminar el uso de menús, muy parecido a como se despliegan en un smartphone. Los indicadores de sistema se destacaron aún más, situados en la barra superior para mensajería, control de sonido, batería, fecha y red. Y finalmente el lanzador de aplicaciones situado a la izquierda para tener un manejo de las aplicaciones abiertas pero sin ser demasiado invasivo con la aplicación a pantalla completa. Esta sería la base de la UI para empezar a construir un entorno acorde a la experiencia Unity.

Desde el momento en que se decidió utilizar Unity como UI de Ubuntu 11.04, se sabía que sería una gran transición, y la cual tiene como objetivo tener como completada al 100% en Ubuntu 12.04 LTS. Las versiones LTS se lanzan cada dos años y son muy importantes, debido a su estabilidad y soporte extendido por tres años (las versiones cada seis meses tienen soporte por un año y medio).

La transición continúa


Todavía queda por lanzar la versión 11.10 y 12.04 LTS, y eso involucra seguir afinando Unity en esta transición. Se ha elegido la versión LTS como fecha de entrega al 100%, debido a su mejor estabilidad y soporte extendido por tres años.

Veamos. En 11.10 las aplicaciones y herramientas de GNOME 3 llegan a Ubuntu, y con ello pasar Unity a GTK 3 completamente. También el lanzamiento de una nueva entrada de sesión, más acorde con la experiencia Unity. El equipo de diseño quiere entregar aplicaciones y diseños consistentes con Unity, eso involucra temas, colores, nuevos iconos, y nuevos iconos monocromáticos para las ventanas (no solamente en los indicadores de sistema). Un nuevo diseño de Ubuntu Software Center, con panel superior, soporte de actualizaciones y nuevo diseño de las paginas. Indicadores de sistema con opciones más útiles. Nuevo manejo de categorías de aplicaciones en los paneles. Y más.

El compromiso es partir con Unity desde el inicio, a partir de 11.10 se elimina la interfaz clásica de GNOME, solo será Unity, y para lograr eso se necesitan controladores (drivers) nativos de video. Nouveau es un controlador abierto para tarjetas de video Nvidia, y es parte crucial, esto permite utilizar Unity sin tener el controlador privativo instalado. El desarrollo de Nouveau crece muy rápido, y soporta cada vez más tarjetas Nvidia.

Unity 2D se lanzará en 11.10, y vendrá incluida por defecto para todos aquellos con hardware de gama baja, no es necesario tener ni un tipo de controlador de video para usarlo, y es la misma interacción que se logra con Unity, pero sin los efectos de escritorio.

Wayland


El servidor gráfico Wayland será otra gran transición. Este cambio fue anunciado por Mark Shuttleworth a finales de 2010, pero hasta el momento solo han habido planes para realizar esto, debido al alto riesgo de implementarlo ahora con una versión LTS cerca y Unity en plena transición. Luego del lanzamiento de 12.04 LTS, se cambiará el actual servidor gráfico X hacia uno más ligero; Wayland. Con esto se espera una experiencia aún más fluida gráficamente, gracias a las prestaciones de Wayland.

Ubuntu y Unity se encuentran en plena transición a una mejor experiencia de escritorio y de usuario. Pero esto requiere tiempo y consistencia, y así es como se puede llevar a cabo una transición tan grande como el cambio de la interfaz de usuario de un OS. Aprender de ello y seguir con otras transiciones, tal como la han vivido otros OS.