Contempo: Indie Game: The Movie

Indie Game: The Movie

El año pasado se lanzó el documental Indie Game: The Movie, y por fin lo pude ver. El documental muestra como es el desarrollo de videojuegos independientes desde la mirada de sus creadores.

Independientes


Desde el primer momento en que deciden no estar desarrollando software para una típica compañía con contrato, los desarrolladores de Super Meat Boy, Fez y Braid se tiran desde un avión sin saber si funcionará su paracaídas. Desarrollar software por su cuenta y no saber si funcionará toda esa idea, también es un fantasma que ronda para recordar fracasos pasados.

Pero eso si, la ventaja que enfrenta un programador de software o diseñador de videojuegos al ser independiente, es la libertad de modificar ideas y desarrollo, pueden hacer o deshacer lo que les de la gana. Hacer eso bajo las ordenes de una compañía con alguien dando latigazos y acatando ordenes de desarrollo de un juego que no tiene mucho sentido o solamente no es del gusto del desarrollador, no es agradable.

También ellos eligieron no estar en compañías desarrolladoras de videjuegos como EA, Ubisoft o Epic Games. Decidieron crear algo diferente y también luchar contra las inmensas ventas que tienen esas compañías. Aunque también, las plataformas de distribución digital como Steam de Valve o Xbox Live de Microsoft, les permiten distribuir sus juegos.

Presión psicológica


A pesar de la libertad en el desarrollo, la presión puede ser aún mayor. Están solos, no pueden fallar, no hay segunda oportunidad, no hay más apoyo financiero. Eso es una presión demoledora. Los desarrolladores al tener esa labor pueden pasar por estados de ánimo que afectan su vida diaria, relaciones, dieta, sociabilidad y etapas depresivas.

Es como llevar una mochila llena de rocas a través de una montaña. Pero saben que al llegar al fin se desharán de ese peso. O también todo se puede dar vuelta y pueden llegar a odiar lo que hacen luego de terminar todo el trabajo de desarrollo.

Interacción del arte


Los videojuegos son una de las últimas expresiones del arte. La gracia de un juego es que otros puedan interactuar directamente con él, y eso es el último escalón artístico. Usualmente con comics, películas o música solamente se puede apreciar el trabajo realizado, debido a que su expresión de arte es solo de ver o escuchar. Pero con los juegos es una interacción de arte que permite elegir, modificar y hacer lo que uno quiera con eso.