Contempo: Jobs salvando a Apple

Jobs salvando a Apple

Cuando Steve Jobs volvió a Apple a mediados de los 90’, se enfocó en tres grandes puntos que salvarían a la compañía.

Distribución, enfocarse es decir No


Uno de los problemas que sufría Apple antes del regreso de Jobs, era elegir un producto. En ese tiempo había una gran variedad de productos, pero también complejidad con el nombre de sus productos y sus precios, ¿qué hacían y para qué servían?. Sus clientes sufrían de indecisiones al tener una gran gama de productos parecidos.

Era el típico problema de un puesto de mercado que ofrece 20 clases de peras con diferentes precios. Hey con suerte conozco dos tipos de peras, ¿para qué sirven las otras peras?. Eso provoca indecisión y puede que al final me vaya del puesto a buscar uno más simple que me ofrezca rápidamente lo que deseo.

Jobs se enfocó en decir No. Eliminó todos los confusos nombres de los sub-Macintosh que existían, y también las lineas de productos que no tenían un futuro en Apple. Simplemente porque sus clientes y ni siquiera él sabía qué eran estos productos. Aquel fue el primer paso para dejar una linea de productos mucho más simple, mucho más entendible.

También fue el primer paso para simplificar su futura linea de iMacs, el iBook años más tarde, y la gran clave para entregar sus productos como marca; la Apple Store.

Marketing, un Mundo ruidoso y complejo


Para Jobs el buen Marketing es sobre valores. Si a largo plazo no generas un valor perceptivo de una marca, entonces no fue buen Marketing.

Desde la creación de Apple, Jobs admiraba a Sony. Su filosofía de crear un producto icónico como el Walkman en los 80’, y el valor que transmitía ese producto en torno a una marca. En su regreso a Apple, Jobs quería que Apple fuese percibida como una marca que entregaba valor a través de sus productos, solo al pensar en su marca. Tal como lo hace Coca-Cola, o Nike.

Por ejemplo cuando piensas en Nike, piensas en algo más que zapatos; es sobre comodidad, estatus, ser parte de algo, una comunidad quizás. Cuando Nike hace campañas publicitarias no habla sobre que sus suelas son mejores que las de los otros. Nike honra a sus atletas.

Este es un mundo muy ruidoso y complejo. Por ende Jobs debía entregar un mensaje claro a través de buen marketing, que la gente supiera quien era Apple, y que seguían siendo relevantes ante el mundo. Entregar un simple concepto: Think Different.

La campaña Think Different mostraba a los grandes personajes que cambiaron al mundo y que fuesen reconocidos a simple vista. Aquellos personajes pensaron diferente, y la campaña atraía a una nueva clase de clientes, los que piensan diferente. La campaña cumplió, fue llamativa entre las miles de campañas que existían, fue un grito claro y fuerte ante el mundo.


Productos, menos es más


Antes del regreso de Jobs, Apple vendía hasta cámaras digitales, asistentes personales PDA como la Newton, y impresoras (no es broma). Y múltiples Macintosh con números muy largos en sus nombres. Luego Jobs borró toda esa linea de productos de la faz de la Tierra porque era muy compleja de entender.

Jobs necesitaba resetear todo. Y para crear grandes productos tienes que limitarlos, tienes que pensar en el menos es más. Jobs solo quería un Mac de escritorio para consumidores casuales, y otro para consumidores profesionales, lo mismo con su linea de notebooks. Dejando solo cuatro productos. Un plan extremadamente simple, pero dejando espacio para una gran cantidad de detalles que tendrían que ser revisados bajo la rigurosa aprobación de Jobs.

Por ejemplo el primer iMac no venía con lector de Disquete, solo lector de CD-ROM. Como era costumbre de Jobs, le gustaba eliminar tecnologías prehistóricas, y el Disquete era una de esas. Pensó en que la transferencia de archivos a través de Internet y los CD eran el futuro. También el iMac usó una clase de acrílico transparente de color para poder ver dentro de él. Un detalle que hizo mucha diferencia en cuanto a diseño, y el resto de computadoras beige de diseño aburrido que ofrecía la competencia.

Más adelante hizo lo mismo con el primer iPod. Un dispositivo extremadamente limitado que solo podía usarse con iTunes para transferir canciones, y la primera versión solo funcionaba en Macs, no en Windows.

La practica de limitar características en productos provoca que sientas que es un objeto que se vuelve único, porque no es igual a los demás, y es algo que existe hasta hoy en la gama de productos de Apple. Esto siempre será criticado, porque es difícil soltar una costumbre, pero se debe hacer para pasar a la siguiente generación de tecnologías.

Algunos dicen (me incluyo) que la linea de productos actual de Apple se está volviendo muy compleja, con demasiadas desiciones para elegir algo y con diferentes precios, y volviendo a la era de principios de los 90'. De hecho actualmente Apple vende cinco iPhones diferentesseis Macbooks, y cinco iPads diferentes. Por otro lado se entiende la variedad de productos, porque cada dispositivo tiene que cubrir un nicho. Pero según lo veo, y según la mirada de Jobs de mediados de los 90', Apple debe volver a lo básico: tener un dispositivo para usuarios casuales y otro para profesionales, sin acomplejar el ambiente del cliente. De ese modo la compañía se enfocaría en 6 productos móviles (iPhone, iPad, Macbook), pero en realidad hay 16 productos móviles en su linea de producción.

Si, definitivamente hay una linea compleja de productos. Y realmente creo que sus clientes ni siquiera saben la gran diferencia entre sus sub-productos, las diferencias que existen son demasiado mínimas para ser percibidas.

Toda esta historia de como Jobs salvó a Apple en los 90’ es mucho más detallada, extensa y específica, sobre como reorganizó la jerarquía de la compañía y más importante: sobre con quienes trabajó para llegar a estas metas. Todo lo pueden leer en el libro Inside Steve’s Brain, el cual abarca esa era y lo que hizo después.